Una importante actualización del Sistema Armonizado (SA) para la clasificación aduanera de las mercancías objeto de comercio publicada el 21 de enero establece nuevas partidas arancelarias del SA para vacunas de uso humano y otros productos sanitarios esenciales. Estos cambios, realizados por la Organización Mundial de Aduanas (OMA) en estrecha cooperación con la Organización Mundial de la Salud (OMS) y la OMC, tienen por objeto fortalecer la preparación mundial ante futuras emergencias sanitarias y mejorar la visibilidad de los flujos de vacunas en el comercio internacional.
El SA es la norma aduanera mundial utilizada para clasificar los productos objeto de comercio, establecer aranceles y compilar estadísticas comparables sobre el comercio. Estas modificaciones entrarán en vigor el 1 de enero de 2028 (SA 2028) y crearán por primera vez 38 códigos aduaneros nuevos específicos para las vacunas y otros productos médicos esenciales, tales como mascarillas y equipo de protección personal, ambulancias y clínicas móviles.
La mayor visibilidad para los productos relacionados con las vacunas y otros productos médicos esenciales ayudará a los Gobiernos a aplicar medidas de política comercial más específicas durante futuras emergencias sanitarias – entre ellas exenciones arancelarias, un despacho de aduana más rápido y otras herramientas de facilitación – al tiempo que se mejoran la vigilancia y la planificación política a largo plazo.
Este aumento del nivel de detalle de la clasificación permitirá que la comunidad internacional defina y entienda mejora las cadenas de suministro en que se basan las corrientes comerciales de estos productos fundamentales. Antes, las vacunas se clasificaban solo en dos categorías (de medicina humana y veterinaria), lo que dificultaba la vigilancia y el análisis del comercio en este ámbito.
Varios de los cambios del SA 2028 son resultado de debates que tuvieron su origen en el Comité de Acceso a los Mercados de la OMC, en relación con el comercio de productos esenciales contra la COVID-19 y las lecciones extraídas de la pandemia. El resultado de esos debates se comunicó a la OMA en 2022. Los Miembros señalaron que las lagunas en las clasificaciones del SA para productos médicos esenciales habían demorado el comercio y las medidas aduaneras específicas, lo cual había obstaculizado las respuestas a la pandemia. La labor posterior resultante de la asociación innovadora entre la OMA, la OMC y la OMS para mejorar la clasificación de las vacunas demuestra la manera en que la cooperación multilateral responde a los desafíos mundiales y configura las normas internacionales.
La Directora General de la OMC, Dra. Ngozi Okonjo-Iweala, dijo lo siguiente: “Esta actualización del Sistema Armonizado demuestra la forma en que la labor técnica y la colaboración entre organizaciones multilaterales pueden ayudar a los Gobiernos a lograr beneficios tangibles para las personas y las empresas en todo el mundo.
Originadas en los debates en la era de la COVID-19 en el Comité de Acceso a los Mercados de la OMC, que pusieron de manifiesto que las categorías de clasificación existentes carecían del detalle suficiente con respecto a los productos necesarios durante las emergencias sanitarias (como vacunas, equipos de protección personal y clínicas móviles), las nuevas modificaciones proporcionarán a los encargados de la formulación de políticas herramientas más precisas para responder a crisis futuras, principalmente acelerando la importación de vacunas y otros productos médicos esenciales. Esto permitirá establecer mejores estadísticas comerciales y vigilancia de las cadenas de suministro, lo que contribuirá a una mejor preparación ante las crisis. La colaboración entre la OMA, la OMS y la OMC fue fundamental para hacer posibles los cambios.
El Secretario General de la OMA, Ian Saunders, dijo lo siguiente: “Este cambio positivo del Sistema Armonizado permite una mayor comprensión de la disponibilidad de vacunas y abre oportunidades adicionales para facilitar el despacho de vacunas y equipos médicos que se necesitan con urgencia. Es una contribución tangible de las aduanas al desarrollo mundial, la protección de la sociedad y la capacidad de los Gobiernos para responder eficazmente a futuras demandas urgentes. Puesto que estos cambios abarcan específicamente vacunas contra enfermedades que representan un riesgo endémico o pandémico, reflejan el reconocimiento de la necesidad de prepararse con antelación contra riesgos importantes, así como el papel positivo que las aduanas pueden desempeñar en la protección de la seguridad y el bienestar de las sociedades”.
